MADAME DE TREYMES de Edith Wharton

fit-230x360

Editorial: IMPEDIMENTA
Año edición: Madrid, 2015
Traducción: Lale González-Cotta

Esta muy corta nouvelle de Edith Wharton, la ví por un casual, escondida en la estantería de una librería y me dejé llevar más por el continente (la editorial Impedimenta  facilita ésta opción) que por el contenido. Tenía ya en mí haber varias lecturas de esta querida escritora, pero sus pocas páginas (tenía una larga lista de lecturas pendientes) y la encantadora y elegante pluma irónica, fueron el aliciente perfecto para que cayera en mis manos.
Mis lecturas anteriores de Edith Wharton son (la editorial Alba otra de mi perdiciones):

 

RESUMEN DE MADAME DE TREYNES

paris-street-rainy-day_caillebotte

La acción se desarrollan en París, el estadounidense John Durham está de nuevo en compañía de su amiga de la infancia Fanny de Malrive. Ella  le expresa una gran añoranza por la sencillez y las formas abiertas de su Estados Unidos natal “No puedes saber lo entrañable, familiar y extraño que me sonaba todo: los conocidos nombres de Nueva York que surgían sin cesar … cómo añoraba el pan casero y prefería los espárragos americanos…“en contraposición a la sociedad estrecha (la francesa de la clase altas y cafe-concert-at-the-ambassadeursaristocráticas) sumida en rígidas normas por las que se rige al estar casada, y ahora separada, con un marqués francés. Ella desea divorciarse, pero argumenta que la sociedad francesa y su esposo amenazan con “corromper” al hijo que tienen en común “Es que en el momento en que salga de mi tutela, ¡caerá bajo esa otra influencia contra la que he estado luchando desde que nació!“.
Durham se ofrece a casarse con ella después de que ella se haya divorciado y además le ofrece ayudarla a través de su cuñada, Madame de Treymes.
El joven se pone en contacto con Madame de Treymes mediante los señores Boykin unos americanos muy críticos, rayando en la xenofobia con la sociedad francesa “…formaba parte de los Boykin el vivir en activo desacuerdo con el mundo que les rodeaba, clavando en la memoria con pequeños puñales de reprobación incontables ejemplos de las actuaciones del abominable extranjero“, aunque en el fondo le rendían pleitesía. Desde un primer momento Madame de Treymes le resulta fascinante, y le pide que se reúna con él con el claro
dsc09149objetivo de obtener el beneplácito y su ayuda para que su amada Fanny pueda conseguir el divorcio, de tal manera que quedaría libre para casarse con él. En un encuentro que se organiza entre los dos en casa de los señores Boykins, ella le sugiere de manera delicada que necesita dinero para pagar las deudas de un amante suyo, el príncipe d´Armillac; Durham ve esto como un chantaje a cambio de su posibilidad de matrimonio con Fanny y no se aviene por sus principios morales.
Desde ese momento, los acontecimientos se suceden con rapidez, y, o todo parece un juego malicioso, u otras simplemente las ruedas del destino girando a favor de la pareja Durham y Fanny. En pocas páginas pasamos de una situación futurible, a una realidad engendrada con astucia y quizás con dosis de venganza. Del fracaso al éxito y otra vez al fracaso. Y todo en muy pocas páginas.

 ANÁLISIS

Esta es una historia que tiene muchos rasgos de su mentor Henry James, en concreto esa dualidad estadounidense vs europea en la que viven muchos de dsc09148-2sus personajes, y con ciertas pinceladas de Balzac, especialmente en esa hipócrita y maloliente clase social que actúa con subterfugios maquiavélicos. La aparente honestidad americana democráticamente abierta, pero joven y tal vez ingenua, se enfrenta de nuevo a la trama europea tradicional con su exclusividad centrada en el dinero y el esnobismo escondida detrás de un velo hipócrita de valores religiosos, como le explica Fanny a Durham al explicarle el hecho de defender a su hijo de estas redes tradicionales “Todo está establecido de antemano: sus convicciones políticas y religiosas, sus opiniones sobre las mujeres, su visión de la vida en general… Se le enseña a encontrar vileza y corrupción en quienes no piensan como él, en las ideas que no sirven directamente a los propósitos políticos y religiosos de su clase…“. La situación también nos muestra de manera muy somera y liviana una relación con rasgos de un romanticismo novelesco: una joven desgraciada (Fanny), atrapada en un matrimonio sin amor con un marido infiel y sometida a la rigidez de las tradiciones familiares. El clan familiar por encima del individuo (esto último un rasgo muy estadounidense).
Como vemos, incide además sobre estas actitudes tradicionales, el tema del divorcio. Esto estaría totalmente de acuerdo con las convenciones sociales de la época, aunque la sociedad francesa era eminentemente civil, la Iglesia Católica tenía una fuerte influencia especialmente en determinados grupos sociales, y el divorció aunque era posible en el ámbito civil,  era una prohibición de facto, por el poder omnímodo que ejercía la Iglesia. Pero, sin rechazar las objeciones religiosas al divorcio, encontramos una razón socio-económica de mayor peso, con una base legal en el  código napoleónico que mantuvo la riqueza heredada y la propiedad concentrada en unidades familiares frente a  las distribuidas libremente entre individuos (otra diferencia respecto a la superioridad del individuo tan esencial en la sociedad americana). Esto explica mucha de las acciones que se desarrollan en esta nouvelle.

Una obra, que deja muchas situaciones sin aclarar, personajes que se señalan pero de los que nada sabemos, tramas secundarias que desaparecen y personajes que conocemos y que pueden dar mayor riqueza al argumento, pero se quedan perdidos entre sus páginas. Naturalmente, nos encontramos ante una novela corta, pero la autora deja mucho más en la imaginación o en las percepciones del lector. Mucha deducción y anteriores lecturas de esta escritora permiten tener un contenido más amplio de lo que en ella está escrito. En definitiva es una nouvelle de Edith Wharton, eso de por sí ya es un aliciente, si deseamos más sólo hay que seguir leyendo su abundante bibliografía.

EDITH WARTHON

Edith Wharton nació Edith Newbold Jones en la ciudad de Nueva York, el 24 de enero de 1861. Nació durante la guerra civil y cuando las fuerzas del Norte se enfrentaron con las del Sur, George Jones, el padre, llevó a su familia a Europa, donde podrían tener una mejor calidad de vida. En Europa, la joven Edith comenzó a desarrollar su amor por la literatura y la escritura. Cuando volvió a Nueva York a la edad de dieciocho años había publicado poemas en revistas y había experimentado con la ficción, photo-of-edith-undated-beineckeaunque los acontecimientos posteriores apartaron su incipiente carrera como escritora. En 1885 se casó con un rico bostoniano llamado Edward Wharton, once años mayor. Este matrimonio le permitió viajar y tiempo para escribir. A principios de la década de 1890 sus historias comenzaron a aparecer en revistas, pero su primer éxito comercial fue un libro escrito con un arquitecto, “La decoración de las casas “(1897). Poco después de este libro, Wharton sufrió un colapso nervioso. Para una mejor terapia, su médico le sugirió que escribiera ficción, lo que dio paso al primero de sus treinta y dos volúmenes de obras de ficción.
En 1905 inició una larga amistad, y que dejó una gran influencia en su obra, con Henry James, y dio paso a su primera obra maestra “La casa de la alegría“, donde se ponen al descubierto, las crueldades de la sociedad neoyorquina. Aunque compartía con su marido en estatus social similar, él carecía de sus intereses artísticos e intelectuales y después de casi 30 años de matrimonio, tras sus muchas infidelidades y que le ocasionaron un trastorno físico y mental, Edith se divorció de él.
Wharton se estableció definitivamente en Francia desde 1910, aunque viajaba muy frecuentemente a Estados Unidos. En París encontró compañerismo intelectual en círculos donde artistas y escritores se mezclaban con clases altas y aristocráticas, y donde las mujeres desempeñaban un papel importante. En 1920 publicó la obra que le dio el premio Pulizer “La Edad de la Inocencia” Considerada una de las principales novelistas y escritoras de cuentos del siglo XX, Edith Wharton murió en Francia en 1937.
Su educación le proporcionó ideas sobre la clase alta, mientras que su sentido del humor y su prosa pulida produjeron ficción que atraía a una gran audiencia. Recibió  la Legión de Honor francesa por su labor filantrópica durante la Primera Guerra Mundial y en 1923 se convirtió en la primera mujer en recibir un doctorado honorario de la Universidad de Yale.  Escribió novelas y relatos cortos de ficción que destacan por su viveza, la sátira, la ironía y el ingenio. Sus complejos personajes pero sutilmente creados, hacen que la lectura de las obras de Wharton sea desafiante y gratificante, mientras que su propia vida ilustra las dificultades que una mujer de su época tuvo que superar para encontrar un lugar por sí misma.

Acerca de olivia

Supervivencia, lucha, amor por los libros que me inspiran y han conformado mi existencia
Esta entrada fue publicada en libros clásicos. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s