DIVORCIO EN BUDA de Sándor Márai

Editorial: Salamandra, Letras de Bolsillo
Año edición: Barcelona, 2014
Traducción: Judit Xantus Szarvas

EN LO BUENO Y EN LO MALO

“Porque existen dos mundos y uno de ellos está más allá del espacio conocido en el que vivimos, y quizá en ese otro mundo vivamos de manera más real que en el espacio y en el tiempo…Ahora ya sé con certeza que hay otro lugar que es sólo nuestro, la propiedad privada de cada uno…”

En el verano pasado, en una conversación en la que explicaba la fascinación que siento por los libros de Stefan Zweig, por ese estilo que tiene el austriaco en su narración que provoca una lectura ágil, vertiginosa, hermosa, centrándose en la observación de los sentimientos y descripción del alma fullsizeoutput_5d6humana; comentaba, además, que me resultaba atractiva su lectura porque representaba una linea ininterrumpida de una parte de la literatura europea que “lloraba en palabras” aquel mundo que sustentaba sus ideas y que moría lentamente entre trincheras y cenizas. Es entonces cuando surge el nombre del húngaro Sandor Marai y en concreto el  libro “La mujer justa”.
Cuando empecé a leer ese libro no podía parar, sus palabras me atrapaban en una red de reflexiones íntimas. Recuerdo esas tres historias que eran sólo una, subyugándote entre un cúmulo de pensamientos, entre lo que somos y mostramos ser, entre lo viejo y lo nuevo. El mundo cambia y ellos también, pero se sigue aparentando que todo sigue igual.
Divorcio en Buda es mi segundo libro de Márai que complementa perfectamente el anterior pues ahonda en las complejas relaciones interpersonales y cómo se conjuga esa interacción. El autor nos perfila con detalles los pensamientos individuales de sus personajes y respecto a esa interacción, no da respuestas, al fin y al cabo sólo existe el individuo. La historia de marai_0Divorcio en Buda” comienza con el dialogo íntimo que realiza el juez Kristóf Kömives, nacido de una “familia de jueces” y “educado en el espíritu severo y consecuente, humanístico,de la tradición familiar“, donde la justicia era un valor supremo que él y sus antepasados representaban mediante una forma de ejercer la administración de las leyes que recibía el nombre -dado por los colegas de profesión- de “la escuela Kömives…inflexible y formalista“. El juez Kömives había nacido “en la frontera de dos mundos” y era consciente de ello. Observaba lo que sucedía a su alrededor con atención, pero aunque el mundo cambie y él esté presente, aquello, lo nuevo, no interfería en lo que él era o representaba. El hecho que encauza la acción de toda esta historia es el caso de divorcio que tiene que juzgar entre Imre Greiner, un compañero del colegio en su infancia, y Anna Fazecas, a la que recuerda haber conocido hace varios años, antes de casarse con su mujer Hertha. Aquellos fueron breves encuentros, un baile, una charla modificacion-de-las-medidas-definitivas_las-palmas31el juez no consigue recordar las palabras, pero aún puede oír la voz de la muchacha“, un paseo por el puente…cosas sin importancia. Delante de los papeles del divorcio el juez piensa en aquella mujer “¿Quién había sido para él Anna Facetas?…Ya no recuerda …“. Desde ese momento, comienza el juego de introspección característico de la narración de Márai. El juez reflexiona sobre su vida, se retrotrae a su infancia, a su padre, Gabor Kömives, Juez del Tribunal Supremo “que estaba por encima de las pasiones humanas, parco en palabras, inabordable y cerrado” pero que como descubrió Kristof “…era en su fuero íntimo, una ruina viva, más miserable y desafortunado que un paralítico, lleno de dudas y heridas, desesperado aunque lo disimulara con una fuerza sobrehumana“. Pero así somos, mascaras de algo impenetrable que guardamos sometidos a las convenciones sociales, a la educación, a las normas supremas del ámbito social en el que vivimos y estamos, pero por dentro… por dentro somos otros: “la propiedad privada“. Esto es lo incognoscible en las relaciones entre un hombre y una mujer, entre un padre y un hijo, entre hermanos, entre unos individuos y otros, a pesar de vivir en sociedad seguimos estando solos. Este es el nucleo, para mí, de lo que quiere expresar la novela de Sándor Márai. Kristof reflexiona también sobre la relación con su esposa Hertha, hija de un general austriaco, en el que perfilamos aquel Imperio desmembrado que guarda los complejos de superioridad e inferioridad anquilosados en la memoria, por ello ante su familia política sentía cierta reserva a pesar de ser iguales y diferentes a la vez “¡Son culturas distintas, son otras formas!…Pero en el fondo esas diferencia le daban miedo“. Y todo esto pensamientos simplemente por un caso de divorcio y una velada figura de una mujer, Anna, “…a la luz de una farola”.
puzzleEl segundo dialogo corresponde a el doctor Imre Greiner, que se presenta en la casa del Juez la noche antes de que el divorcio se haga efectivo, con la noticia impactante: “la sesión de mañana no podrá celebrarse porque hoy he matado a mi mujer“. A partir de esta confesión se desgranará el amor “…el amor es algo mas que el conocimiento…” el matrimonio, la pareja, lo común y lo individual “..no hemos podido soportar lo que nos callábamos ante el otro. Ya sabes esa propiedad privada“. Vemos otro mundo, otra vida, un discurrir diferente, también hecha de mascaras, de parecer lo que no se es, “Fingía ser un hombre de mundo“. Pero el juez no es sólo un simple oyente, también es testigo, parte implicada; pues, a veces, sin pretenderlo, las más nimias acciones que realizamos en algún momento determinado de nuestra vida se convierten, en la espita que producen actos irrefrenables, y un encuentro no es sólo un encuentro, sino que “un encuentro fue <<eso>>” aquello que trastoca lo formalmente establecido y rompe los cimientos de algo que debería de ser imperecedero. Pero no, no nos engañemos, en esta historia al igual que ocurre con Kristof y Imre, lo que parece ser no es.
Un libro, que mientras lees te lleva a tantas reflexiones, cada palabra es un pensamiento. Divorcio en Buda es también, la metáfora de una Europa que está dando el último golpe maestro que fracturará el debil equilibrio que la sustenta “…si Europa desaparece aunque sea en parte, si desaparece todo lo que hemos construido…entonces ¿qué importa lo que ocurra a un matrimonio…?“, y por ello, no sólo contemplamos el fin de la historia de unión entre dos personas; el divorcio es ruptura y la ruptura implica muchas cosas. En esta novela todo es antitético, hombre y mujer, lo real y lo fingido, lo nuevo y lo viejo… una dualidad que es visualmente representada en la imagen de Kristof en el puente contemplado las dos orillas de  la gran ciudad de Budapest, que oye los cercanos tambores de guerra, “ante sus ojos se extendía Pest, la parte nueva …El miraba esa ciudad y la veía extraña” pero “Se volvió hacia el panorama más histórico de Buda… y, contempló un tanto aliviado la imagen conocida, como si después de un largo viaje regresara por fin a casa“.

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LA PRIMA BETTE de Honoré de Balzac

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Editorial: ALBA Minus
Año edición: Madrid, 2014
Traducción: María Teresa Gallego Urrutia

“Debemos, al menos, admitir este hecho innegable: los viciosos tienen demasiado que hacer en París para dejar que sus perversas inclinaciones actúen por instinto; se limitan a echar mano del vicio para defenderse de los ataques”

Nos encontramos ante una nueva lectura para el Club Pickwick, y debería señalar que todo empezó con una confrontación interior, pues a pesar de apostar por esta lectura, La Prima Bette, frente a la gran obra literaria Los hermanos Karamasov de Fedor Dostoiesvki (ya leída), tenía en en el fondo la confianza de que saliera ganadora ésta última, simplemente porque es una oportunidad de releer un libro que es un imprescindible para quien ame los clásicos. Balzac vs Dostoievski. Por tanto el comienzo con este libro fue un “poder” pero “no querer”

Al comenzar la lectura fue evidente, que había comenzado con mal pie. Me parecía lenta,  abigarrada, exagerada con una trama digna de un “culebrón” televisivo y con unos personajes poco creíbles y especialmente aburridos por esa hiperactuación desmedida. Pensé en dejar el libro. Estuve leyendo diversas obras entre ellas “El jugador” de Dostoyevski (muchas veces las comparaciones son tendenciosas y equivocadas), y otra lectura que tenía mucho que ver con mis circunstancias personales “La vida breve de Katherine Mansfield de Pietro Citati, la cual me hizo reflexionar sobre diversas cosas, entre ellas el “dejarse llevar“. Fue en este momento al terminar las lecturas cuando decidí darle una oportunidad …y me dejé ldia-do-teatrolevar. Me metí en la historia, me senté en mi butaca del teatro y deje a los personajes que libremente se pusieran delante de mis ojos y me contaran su historia. En ese momento la historia de La Prima Bette se desarrollo ante mí y empezaron a surgir muchas ideas de lo qué esta historia estaba significando, pero la fundamental era la respuesta a la pregunta ¿qué estaba representando Balzac?…sencillamente una parte de La Comedia Humana (de la que hablaremos posteriormente), en la que se nos pintaba una parte de la sociedad, y aquello que nos aparece como exagerado, abigarrado, rocambolesco y con un dramatismo hiperbólico, tenia la razón de ser en mostrar una parte lúgubre, avariciosa, viciosa, pérfida, vengativa de la sociedad al igual que cuando el patólogo con un bisturí abre la piel y da cuenta de los diferentes órganos del cuerpo humano. Lo que es seguro que aquí no se estudió ni el “corazón”  (al menos el corazón bondadoso) ni el “cerebro.

LA PRIMA BETTE: UNA HISTORIA DE PASIONES

Esta novela es la historia de una venganza, representada por Lisbeth Fischer, llamada Bette “campesina de los Vosgos, una solterona amargada. Lisbeth vive desde la infancia con una terrible CHARLES HUARD - LA COUSINE BETTEanimadversión hacia su prima Adeline Fischer. La ascensión social que consigue ésta tras un matrimonio con el Barón Hulot de Ervy, un importante miembro de la Administración, crea en ella una gran envidia “La envidia era el fundamento de aquella forma de ser colmada de excentricidades […] pero la envidia se le quedó  escondida en el corazón, como un germen de peste que puede despertar  y asolar una ciudad en cuanto alguien abra el fatal fardo de lana que lo apresa” y una irrefrenable necesidad de venganza. Esta necesidad vengativa se afianza cuando Bette se entera de que Wenceslao Steinbock, el joven artista polaco al que “guardaba” celosamente en una vivienda en el barrio de Le Doyyenne, se casará con la bella hija de su prima, Hortense Hulot (el joven cumplía con dos actitudes principales: era príncipe y sus “futuras” creaciones artísticas podrían tener un alto valor pecuniario). Hortence podía haber tenido la posibilidad de un matrimonio anteriormente convenido, pero a causa de otra venganza ejercida por Celestine Crevel (consuegro de los señores Hulots) contra el señor Hulot por haberle “quitado” a su querida amante Josepha MIrah, por lo phbette33que la joven (y la familia Hulot) se veían sin la posibilidad de un matrimonio social y económicamente provechoso. La oportunidad matrimonial con el príncipe polaco, supuso un alivio para la familia (especialmente para Adeline por la presión “sexual” a la que le sometía Crevel) del que se encapricho la joven Hortence “…había cantado: ¡Wenceslas! ¡Mi alma te idolatra!” al escuchar a su prima  hablar de ese “príncipe de la herramienta“. Bette decidida a llevar a cabo la venganza por la traición a la que se ha visto sometida por sus familiares “Adeline -se dijo Lisbeth- . ¡Ah, Adeline, ya me las pagarás!¡He de verte más fea que yo!“, y ayudada por su bella y codiciosa vecina la señora Valerie Marneffe , auspiciada por su marido Jean-Paul Stanislas Marneffee, deciden aprovechar las pasiones sexuales irrefrenables del Baron Hulot, dirigiéndolas hacia Valerie. Con ello, esperaban conseguir  un triple beneficio: la venganza de Bette, la codicia de Valerie y la ascensión profesional y social del señor Marneffe. Desde este momento las pasiones son los resortes de este drama íntimo -muchas veces trágico y otras veces ridículo- que explora las profundidades oscuras del microcosmos familiar. Nos encontramos una sociedad que destila el hedor de la podredumbre, un Paris que con todo su boato de reminiscencias republicanas e imperiales, guarda un alma cínica e hipócrita tolerando y alentado una sociedad llena de vicios, codicia, corrupción, deseos perversos…todo guardado entre los muros del orden social y familiar.
Es una obra real, cruda, que muestra  las venganzas inmisericordes, ob_e08049_balzac-les-passages-a-paris-au-xixel odio nacido de la envidia y la avaricia, la sexualidad utilitaria cruel y brutal, los impulsos destructivos del individuo sometido a unas pasiones ajenas al raciocinio, que conllevan la disolución de la sagrada sociedad familiar y sus principios morales (tan esenciales para la sociedad burguesa del XIX); y que engañándose a sí misma guarda la “respetable” apariencia formal de una sociedad burguesa y aristócrata, que mientras pasea por los Bulevares parisinos rezuma en sus decoradas y fastuosas viviendas el olor del moho, de la decadencia, de cortinas descoloridas, de muebles que guardaron en su época de gloria mejores brillos y utilidades. En La prima Bette no sólo los objetos se ven sometidos a la degradación del tiempo sino las almas y la razón han dejado paso a la podredumbre moral, reinando las pasiones más viles. La Virtud frente al Vicio, la Razón frente a la Pasión 

LA PRIMA BETTE EN LA COMEDIA HUMANA

  • El proyecto de La Comedia Humana de Balzac

Balzac decidió consolidar todas sus obras al darse cuentan que las novelas que había escrito hasta entonces podían leerse como capítulos de una obra mayor. Una obra que reflejara la sociedad de su tiempo, al igual que había realizado Dante con la Divina Comedia, de ahí el nombre de La Comedia Humana. Esta obra debía reflejar la totalidad la sociedad de su tiempo y que acapararía el período histórico desde la caída de Napoleón hasta la Monarquía de Julio (período comprendido entre 1830 y 1848, el de las llamadas revoluciones liberales y burguesas).
Balzac recrea el mundo cognoscible a través de sus novelas, organizando los valores morales, según su criterio y valoración con la pretensión de establecer la grandiosa tarea de establecer todos los orígenes y condiciones del hombre. Para ello se debía clasificar, almacenar los caracteres de los diferente tipos de comportamientos humanos que él veía en la sociedad francesa, todos los personajes y todas las aspiraciones, ideas y la civilización de medio siglo de vida en Francia. Balzac pinta todos los estratos de la sociedad (la nobleza, la clase alta, la clase media, el pueblo, los campesinos), además describe la diversas profesiones: banqueros, periodistas, abogados, comedia-humana-2comerciantes, etc … y cada uno de estos caracteres se presenta en todos los detalles de su profesión (características físicas, gestos, ropa, estilo de vida, los hábitos, la situación social, etc.) y su entorno (su los padres, esposa, hijos, amigos, médico, etc.).
Esta dividido en tres grandes grupos:
1.Etudes de Moeurs au XIXe siècle (Estudios de los costumbres del siglo XIX)
2.Etudes philosophiques (Estudios filosóficos)
3.Etudes analytiques (Estudios analíticos) –

El estilo realista para describir con todo detalles estos tipos humanos se realiza a través de frases largas aunque utilizando vocabulario animado y colorido (esa sensación de lectura rápida que nos ha dado La prima Bette en un primer momento). Las acciones las narra Balzac de una manera omnisciente llevando su historia con efectos de sorpresa suave anticipando lo que sucederá después; pero a veces hace una pausa en la narración para presentar sus propias reflexiones como narrador (esa sensación de lentitud que provoca ese alejamiento de lo que estamos leyendo). En La prima Bette es ésta última sensación la que ha llevado a un estancamiento, un alejamiento de lo que estábamos leyendo…pero Balzac es así. Presenciamos una clase de anatomía social y Balzac es el omnipresente cirujano que lentamente va diseccionando y describiéndonos órgano a órgano y detallándonos la función que representa cada uno de ellos, en todo ese cuerpo que es la Sociedad. Balzac, por tanto es un realista, pero eso sí al abundar en los argumentos morales y sociales, con esas disertaciones incluidas entre la acción, nos da unos toques de cierto romanticismo todavía no desaparecido en su obra.

  • ¿Dónde se sitúa La Prima Bette en el gran Proyecto de La Comedia Humana?

La prima Bette es la primera novela de un díptico, publicado en París por cousinpons00balzrichentregas desde diciembre 1846. La segunda novela de este díptico es El primo Pons que se publicó en 1847. Se encuadra dentro del Estudio de la Costumbres, que se subdivide en seis partes y entre ellas está “Escenas de la vida parisina”, que incluiría estas dos novelas que denominó “los parientes pobres” pues Bette y Pons reflejan las dos caras de una misma moneda, y visualiza mucho de los pensamientos e ideas de los últimos días de Balzac. Estas dos novelas, con una impronta muy pesimista, fueron sus últimos escritos, donde nos encontramos a un Balzac abrumado por los plazos de entrega de tan magna obra, de las deudas económicas, de la pobreza que le sobrevenía después de vivir por encima de sus posibilidades y del gran esfuerzo físico y mental que suponía todo este proyecto. La Comedia Humana literalmente mató a Balzac.

IMPRESIONES 

Tengo siempre una consideración de “respeto” ante un Clásico, aunque me pueda parecer que ha quedado obsoleto, me resulte denso, la historia no me sugiera nada o no pueda adquirir de esa obra ninguna consideración de por qué aquello es un clásico. El clásico se escapa a la consideración de me gusta o no me gusta, de si es bueno o malo, pues un clásico también conforma un concepto del mundo al igual que lo hacen las ideologías que determinan el paso de la Historia. La Literatura sigue ese paso de la Historia y algunas obras, y sus autores, se pierden en el olvido, pero en cambio otras fundamentan unos valores que son inmutables al tiempo.

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“La prima Bette” de Honoré de Balzac, es una de las obras fundamentales de La Comedia Humana de Balzac. Los hechos que se desarrollan, la trama, los personajes, los diálogos, la estructura, las disertaciones, todo puede parecernos exagerado, ridículo, moralista, machista, denso, irreal…da igual “La prima Bette” seguirá siendo más allá de nosotros mismos, una obra esencial de la Literatura Universal. Todo ello por la sencilla razón que presenta, a mi ver, dos de las características que le dan esa definición: primero que aquello que nos cuenta, a pesar de las formas exageradas, es actual porque la codicia, el odio, la venganza, la hipocresía, la lujuria, la envidia, son pasiones absolutas que están ahora mas presentes que nunca; y segundo es una lección de historia, nos visualiza con una absoluta precisión una manera de vivir, una estructura social, unos principios, una ideología social de la que somos sus mas claros herederos. Eso es un clásico, es lo que encontramos en “La prima Bette” y eso es Balzac
Dice Simon LeysEmprender una lectura de La comedia humana es como subir a una balsa e intentar el descenso de un río inmenso e impetuoso: una vez que empiezas, no puedes abandonar; eres incapaz de parar, te ves arrastrado a otro mundo que es más emocionante, más intenso, más real que el insulso escenario que dejaste en tierra“, sin duda “La prima Bette” no tiene nada de insulsa, empiezas lentamente a navegar en sus paginas (parece sencilla), pero poco a poco empiezan las dificultades en el manejo de los remos, en los remansos del río, y de pronto te vez arrastrada por la corriente de las pasiones que allí ocurren; te absorben aunque no seas consciente de ello.  
Oscar Wilde
por su parte dijo “Un curso exhaustivo de Balzac, reduce a nuestros amigos vivos a sombras; y a nuestros conocidos, a sombras de sombras. Sus personajes tienen existencias fogosas 06-501163llenas de fiero colorido. Nos dominan y desafían el escepticismo…El creaba vida, no la copiaba“. Si pensamos en ese Baron Hulot, en Valerie Marneffe, en la propia Bette, en el capitán Crevel…¡cuánto escepticismo nos han creado!, pero a la vez Balzac nos ha recreado la ciudad de Paris donde sus calles y casas fragmentan los grupos sociales, así desde la casa de la calle “L’Universite que se halla entre la calle de Bellechasse y la de Bourgogne”  donde vive en un primer momento la familia Hulot vamos a llegar hasta el “tétrico barrio limitado por las calles de Le Rocher, La Pepinière y Miromesnil” donde encontraremos, casi al final de la trama, a un barón Hulot de Ervry, ahora llamado Sr. Vyder, caído en la mas abyecta y disfuncional perversión: la pederastia. Escepticismo y realidad.
Mi lectura de “La prima Bette” me ha creado cierta contradicción, la incredulidad ante los acontecimientos que se sucedían y la realidad de lo que allí se exponía. La cuestión es que reproducía un cúmulo de pasiones desenfrenadas por el que sentías desbordado tu raciocinio, pero también dabas cuenta de que aquello tan inverosímil era una realidad en el Paris decimonónico pero es una realidad en el aquí y ahora…eso nadie lo-puede negar. Pero así es Balzac, un Novelista  (junto con Dostoievski y Dickens) como lo definía Stefan Zweig, para quién “[las pasiones en Balzac]…son fuerzas motrices, impelentes, también ellas son importantes en tanto que sean los bastante intensas, incluso la más pobre linea de la vida tiene su impulso y pujante belleza, con tal que prosiga recta y sin romperse o recorra completamente su destino. Y arrancar del pecho del hombre estas fuerzas primitivas-o mejor dicho, estas mil formas proteicas de la verdadera fuerza primitiva-, calentarlas por la presión de la atmósfera, fustigarlas a través de los sentimientos, embriagarlas con los elixires del amor y del odio, dejarlas delirar en el éxtasis, estrellar algunas contra el guardacantón del azar, estrujarlas y separarlas a la fuerza, establecer vínculos, tender puente entre sueños, entre el avaro y el coleccionista, el ambicioso y el sensual, desplazar sin descanso el paralelogramo de las fuerzas, abrir en cada destino el amenazador abismo entre las crestas de las olas y sus valles…“. Sí, “La prima Bette” es un huracán de pasiones desenfrenadas que pueden parecernos ilógicas, pero la razón está alejada de lo que acontece en esta novela. Así es Balzac y esa es su realidad…y la nuestra. 

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La vida breve de Katherine Mansfield PIETRO CITATI

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Editorial: Gatopardo Ediciones
Año edición: Barcelona, 2016
Traducción: Mónica Monteys

UNA MIRADA EN EL ESPEJO

Cuando empece a leer este libro, no sabía qué me iba a encontrar, es la magia de todos los libros abrir un cofre  y esperar grandes tesoros para el espíritu; a veces lo cerramos, quizás otros puedan sentir que aquello sí les pertenece. Con este libro he abierto el cofre adecuado y desde sus primeras palabras me img_2166sentí cautivada por CitatiTodos aquellos que conocieron a Katherine Mansfield en los años de su breve vida tuvieron la impresión de descubrir a una criatura mas delicada que otros seres humanos: una cerámica de Oriente que las olas de océano habían arrastrado hasta las orillas de nuestros mares”. ¿Quién era esa mujer con “delicadeza de porcelanamitad mariposa, mitad mujer” que escribió aquellos cuentos de las cosas sencillas?.
Las biografías de autores, tal como la consideramos siempre son historias incompletas, proyectos de algo que dejan fuera lo incognoscible que resulta ser lo esencial: el genio creativo; y por eso muchas veces sólo nos encontramos con una revelación de secretos. Abrimos las cortinas y miramos con curiosidad: sólo vemos hechos. De todas maneras me siguen gustando las biografías,  muchos tenemos ese algo de “mirones”.
Y después están las biografías noveladas, por las cuales, Citati siguiendo la estela de Zweig, nos presenta a un personaje real convirtiéndolo en un personaje de ficción que se  hace mas cercano, teniendo la capacidad de vivir y encontrar en sus situaciones, nuestras vivencias. No perdemos los hechos esenciales del biografiado, al contrario penetramos intensamente en su vida al visualizarla y darle un sentido que pierde en la rigidez biográfica.
En esta novela Citati, nos presenta los últimos días de  Katherine Mansfield, la envuelve entre multitud de flores y paisajes, olores, paredes de habitaciones de hoteles, el frío, el calor, el mediterráneo, los viajes constantes, el amor, la creatividad, los recuerdos, el deseo, la frustración, el dolor, la enfermedad, la muerte…y el amor a la vida.
Mientras leemos descubrimos que aquella “porcelana”, callada, “solitaria”, como “...una especie de gato, extraño, reservado…” la describía Virginia Woolf, escondía tras esas muchas mascaras, que le gustaba llevar y presumir de ellas, una fuerza vital “… un deseo desesperado, inquebrantable, intangible coraje intelectual: una fuerza que la impulsaba a ir siempre más allá, a superarse a ser distinta…”, una dualidad que vivía y conformaba,14753192714793 curiosamente, en la capacidad de darse a si misma multitud de nombres, al igual que gustaba de renombrar a los demás.
El autor desvía nuestra mirada a unos días envueltos en la incertidumbre y el anhelante amor hacia un Middlenton Murry que nos aparece como una idea inalcanzable -quizás porque no la quiere alcanzar, ni ella ser alcanzada-, pero nos deja un sabor de un hombre egoísta, sin capacidad de afrontar la enfermedad, asqueado, quizás (imagino yo), de una degeneración desagradable por una enfermedad que perdió el halo literario en la que la envolvieron muchos autores románticos. Middlenton Murry es un querer y no poder pero cuando puedes no quieres, al final es sólo un “espíritu” que se desea, aparece y desaparece a su antojo.
A éste “espíritu” que le sigue en los constantes viajes, esta la compañía de su otro amor más callado y fiel, Ida Baker, que permanece a su lado mientras Katherine va de un lugar a otro, sin permanecer en ningún sitio buscando ese algo que no encuentra, mientras su cuerpo se va deteriorando por la enfermedad. Citati envuelve este camino de Mandsfield hacia el inexorable final de una realidad difícil e implacable pero, también, mientras hacemos esta dura senda va describiendo las sensaciones, los olores, las múltiples flores y árboles, los amaneceres y atardeceres, el mar, todo es el telón de fondo de ese ir y venir entre Londres, Paris, Bondol, Ospedaletti, Menton, Suiza… Fontainebleau. Esa es una de las imágenes que guardas al leer esta novela, belleza en este camino de creatividad, de vida y de muerte, como llenando ese vacío que sientes en ella “...le entusiasmo de nuevo, con sus luces parpadeantes, sus espléndidas palmeras, y las montañas, violeta a la sombra y verde jade del sol. El mar era tan transparente que podía verse, como un mapa extendido bajo las olas, un país desconocido con  lagos y bahías y bosques. La costa era rosada como la pulpa de un melocotón…Vio una mariposa que revoloteaba, aturdida, y tambaleándose disfrutaba del sol; y le parecía ver a una hermana“.
Y después la creatividad por encima de las circunstancias. El escritor nos deja claro esa dualidad entre la frescura de sus cuentos, llenas de pinceladas de la vida cotidiana llenas de imágenes que se repiten: el mar y los barcos (recuerdan a su vida en Nueva Zelanda a la que añora); frutas, árboles, plantas, hojas, flores; pájaros y espejos (¡cómo nos recuerdan a las pinceladas de Citati!). Captando la vida en un instante cómo sólo pueden hacerlo los cuentos. Y después está el dolor “En el sufrimiento humano no hay límite. El dolor es la eternidad“. Mientras es 0d903c7253ed7d376a498bf8c73faf2e_bookmarkimage_235x235_medium_thumbnail_1consciente de su vertiginoso declive, su creación literaria es rica, alejada de las interferencias de una enfermedad que la consume, aunque sabe que esta, la enfermedad, es también una fuerza impulsora. Sus cuentos siguen mostrando ese mundo que sueña y la fortaleza imaginativa que permanece fiel a su esencia por encima de tan dura realidad. Pocos escritores pueden ser conscientes de su mortalidad y no inmortalizar esa experiencia… pero ella siempre se caracterizó por hacer lo contrario a lo que se suponía que debía hacer. 
Empece con la idea que un libro es un baúl, pero en este caso me he mirado intensamente en un espejo. Al igual que ella vivo en la conciencia de que la vida es finita y limitada, “…puso el pie en el país de la muerte y lo transformó en el país de la vida“. Citati ha relatado tan profundamente esos sentimientos y vivencia de Katherine Mansfield, con una clarividencia asombrosa “Acogió el dolor, se dejaba sumergir en él, hacía de él una parte de su existencia, porque sólo así, aceptándolo plenamente, sufría una transformación y acababa convirtiéndose en alegría y amor“, No hay unas palabras que puedan describir mas intensamente mi alma, aquí está uno de los “milagros” que realizamos al abrir las paginas de un libro…encontrarnos en él.
Pero mis circunstancias personales no es la que determina todo lo que podemos sentir al leer esta bella novela. La idea de un espíritu que siempre fue libre, sometido a las limitaciones de la dura enfermedad, esa perfecta y visual comparación con las Brönte, esa forma de amar caótica, libre, solitaria, apasionada; pero sobre todo el amor a la vida que se transformaban en palabras de luz, claridad, sol, risas,.. el amor a la vida era el secreto de Katherine Mandsfiel que siempre permaneció en su propia fuerza y estilo creativo  por encima de las sendas del destino. Al final se aferró a la vida ciegamente: “Quiero realizar todo aquello en lo que soy capaz de convertirme para ser…una hija del sol…La vida , la vida cálida, ardiente, viva, echar raíces, aprender, desear, saber, sentir, actuar, eso es lo que quiero. Eso y no menos“. 

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